Las espinacas con bechamel son uno de esos platos tradicionales que nunca pasan de moda. Elaboradas con espinacas, ajo y aceite de oliva virgen extra, se mezclan con una cremosa bechamel para conseguir una receta sencilla y muy reconfortante.
La bechamel aporta suavidad y equilibrio al sabor de las espinacas, mientras que el toque final de queso Grana Padano gratinado completa el plato con una capa dorada y llena de personalidad.
Es una receta muy presente en la cocina de siempre, ideal como plato principal ligero o como acompañamiento. Una forma práctica de disfrutar de las verduras en casa sin renunciar al sabor de las elaboraciones más tradicionales.
NO RECOMENDAMOS CONGELAR ESTE PLATO.
INGREDIENTES: Espinacas (63%), bechamel (31%) [leche (LÁCTEOS), mantequilla (LÁCTEOS), harina de trigo (GLUTEN), sal, pimienta blanca, nuez moscada], aceite de oliva virgen extra, queso grana padano (HUEVOS, LÁCTEOS), ajo, sal, nuez moscada.
PESO: 350 g